Gastelo, Victoria de la música

No resulta fácil en un mercado discográfico tan globalizado, mastodontico y muchas veces despersonalizado, encontrar pequeñas joyas tan genuinas, sinceras y hermosas como Ahórrate las Flores, un álbum compuesto e interpretado por la joven cántabra Vicky Gastelo donde se ensalza, por encima de todo, un universo musical decisivamente propio donde las letras y las sugestivas melodías son las grandes protagonistas.

Victoria Gastelo es por encima de cualquier otra cosa un músico. Un ser apasionado, de convicciones firmes, independiente y con una suprema creencia en sí misma a pesar de haber recibido cuando iniciaba su camino en el seno de una multinacional el varapalo de la indiferencia. Seguramente en aquellos comienzos de su carrera los jerifaltes musicales no sabían muy bien adónde llevar y cómo conducir la carrera de una jovencísima y personal cantautora. Y ella se dejó hacer, aunque no por mucho tiempo.



Soberanía y solidez. Palabras casi malditas en la actual industria discográfica internacional, son máximas para Victoria. Y formación académica, también. Porque ella cursó durante años estudios en el conservatorio y todavía no ha cesado de aprender y evolucionar en la perenne búsqueda de un estilo propio e inconfundible; mientras se deleita escuchando las voces de mujeres de raza como Joni Mitchell, Alanis Morissette, Aimee Man…, a grupos como De La Amitri (su sonido predilecto) y a solistas masculinos como Sting, del que alaba especialmente su gusto en la composición.

Nada tiene que envidiar de los grandes Vicky Gastelo. Su música es ya adulta. Secreta y mágica para quienes advertimos la llama de una creación intensa y perdurable. No hay nada más grato cuando se descubre un disco y un nuevo artista que preguntarse, ¿cómo lo ha hecho? ¿De dónde sale esa melodía que me ha calado hasta los huesos? Canciones como Me vas a matar, Soy, Como el Sol o Como Será, muestran un carácter inviolable. Pop embelesado. De una acústica que rasga los oídos y unos arreglos de excelsa elegancia. Mientras, la voz de Vicky, serena, apaisada y sin estridencias, y no por ello menos traviesa, desgrana emociones a raudales.

~ por joseluisdelgado en Enero 23, 2008.

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